A mediados del 2009 un grupo de investigación, bajo el
auspicio de la Clínica de Conservación de la Universidad de Florida -
Universidad de Costa Rica, inició una investigación sobre el potencial para desarrollar
un sistema de eco-etiquetado en Costa
Rica. Específicamente se planteó desarrollar
un Environmental Product Declarations (EPD), definido como etiqueta Tipo III
según el estándar ISO 14025. El grupo consideró que la primera aplicación
de ese EPD podría ser para la producción de piña fresca; fruta que se ha convertido en el producto agrícola de exportación
más importante de Costa Rica durante la última década, pero que al mismo tiempo
ha generado preocupaciones ambientales al público general. La aplicación de un
EPD para piñas fue investigado como un instrumento potencial de producción
sostenible por diversas razones: una eco-etiqueta EPD se convierte en un mecanismo
bajo el cual los mercados pueden favorecer el consumo de piñas producidas con
menor impacto ambiental; el sistema EPD se basa en un análisis comparativo de
diferentes tipos de producción de piña; este sistema crea métricas para que los
productores puedan medir su desempeño ambiental; y por último esta metodología presenta
una forma simple y concreta de ligar la producción de piña con su impacto
ambiental, permitiendo educar al público y consumidor final. |